Título de este capítulo: No Permitido Competir.
“¡Voy por ello!” Fred susurró al final de la mesa.
“¿Cómo puede ser tal cosa sin nosotros?” George asintió.
Sus rostros se iluminaron de entusiasmo ante la perspectiva de tanta gloria y riqueza.
No estaban solos, imaginándose a sí mismos como los campeones de Hogwarts. En cada mesa de las Casas, la gente estaba ya sea mirando ensimismada a Dumbledore, o murmurando fervientemente a sus vecinos.
Pero luego Dumbledore habló nuevamente, y el Salón se calmó una vez más.
“Aunque sé que todos ustedes estarán ansiosos por llevar la Copa de los Tres Magos a Hogwarts,” dijo, “los directores de las escuelas participantes, junto con el Ministerio de Magia, han acordado imponer una restricción de edad a los contendientes este año. Solo los estudiantes que sean mayores de edad... es decir, 17 años o más... podrán presentar sus nombres para su consideración. Esto…”
Dumbledore elevó un poco la voz, ya que varias personas habían expresado su indignación ante estas palabras.
“Espero que entiendan que esta medida es necesaria, dado que las tareas del torneo seguirán siendo difíciles y peligrosas, cualesquiera que sean las precauciones que tomemos, y es altamente improbable que los estudiantes por debajo de 6to y 7mo año puedan enfrentarlas. Personalmente me aseguraré de que ningún estudiante menor de edad engañe a nuestro juez imparcial para convertirse en campeones de Hogwarts.”
Sus ojos azul claro brillaron mientras recorrían los rostros insubordinados de Fred y George.